Quigly está en la cocina intentando coger una botella pero ve borroso y no acierta, está punto de beber de una botella que contiene ácido, hasta que Gobo entra y lo aparta de la botella. Booker trata de ayudar a Quigly y le da unas gafas, pero le quedan tan mal que rompe el espejo en el que se mira. Como no lleva gafas, confunde un perchero que tiene un fular colgado y una cartera con la cara de un osito con una princesa de la que se enamora locamente.